Caminar en senderos naturales proporciona una serie de beneficios significativos para la salud física y mental. Esta actividad no solo mejora la condición cardiovascular y fortalece los músculos, sino que también reduce el estrés y la ansiedad, promoviendo un estado de ánimo más positivo. Conectar con la naturaleza mientras se realiza ejercicio contribuye al bienestar general y a la prevención de enfermedades.